El Ministro de Gobierno, Gustavo Jalkh, enfatizó este miércoles que los temas judiciales, como el del ex presidente Abdalá Bucaram Ortiz, tienen que resolverse judicialmente y “no pueden ser objeto de ningún tipo de negociación política”. Esto, en momentos previos a que la Primera Sala de la Corte Constitucional (CC) instale la audiencia pública de la acción de protección extraordinaria que la defensa del ex mandatario planteó para conseguir anular el trámite de los dos procesos de peculado que se siguen en su contra y que con ello se le revoque la orden de prisión.
“Este tema de Bucaram y todos los temas judiciales tienen que ser resueltos judicialmente, de acuerdo a los méritos procesales. No pueden ser objeto de ningún tipo de negociación política, de tal manera que quede claro para la comunidad y para el derecho y la justicia quiénes son responsables de los actos y cómo deben responder ante la justicia, así que esos temas judiciales no pueden ser nunca un objeto de negociaciones políticas”, remarcó el Secretario de Estado.
El ex jefe de Estado, que fue derrocado y permanece exiliado en Panamá, tiene dos juicios pendientes en la Corte Nacional de Justicia por supuesta malversación de fondos públicos (casos Mochila Escolar y Gastos Reservados), los que en el 2005 fueron anulados por el entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Guillermo Castro.
El Ministro Jalkh hizo énfasis esta mañana en la independencia de la Función Judicial para que resuelva casos como éste y responda por sus actos. “Si hay algo que en esta nueva forma de hacer política tiene que justamente ser un símbolo y afianzarse es el tema de la independencia de la justicia. Es decir, la justicia no puede ser un espacio o un instrumento para perseguir a nadie ni puede ser un instrumento para proteger a nadie, para darle privilegios. Las personas tienen que responder ante el aparato de justicia de acuerdo a sus actos y son responsables de sus actos”, comentó el Secretario de Estado”, dijo.
“Eso es justamente lo que era parte de ese pasado institucional de nuestro país donde los partidos políticos buscaban justamente controlar la justicia, capturarla para beneficiarse para obtener amnistías o para tener fallos absolutorios o anular fallos, creo que la “Pichicorte” es un claro ejemplo de cómo en el pasado los grupos políticos pretendían controlar a la justicia.
Hoy tenemos una nueva Constitución que justamente es producto de dejar atrás todas esas prácticas institucionales del pasado que dañaron la Constitución y que dañaron nuestra vida democrática”, reiteró en radio Democracia.
El Secretario de Estado precisó que los procesos judiciales tienen “un fundamento relacionado con contratos y otras cosas, y otra cosa es el tema de cómo alguien fue depuesto del ejercicio constitucional de la Presidencia de la República”. “Son dos temas distintos: el uno es el tema de la forma cómo Abdalá Bucaram salió del poder y la otra son los temas judiciales ante los cuales hay procesos en marcha, entiendo que alguno todavía pendiente. Entonces son dos temas completamente distintos”, puntualizó.
Fuente: ecuadorinmediato.com





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